Nicholas Lemons. Para Explimirle el Zumo
Hoy os traigo un nuevo espécimen digno de mención.
Su nombre es Nicholas Lemons y es uno de los modelos actuales mejor cotizados. Mayoritariamente ha desarrollado su carrera en Armani, donde es una de sus principales imágenes, pero entre sus trabajos también puede presumir de haber participado en campañas tan importantes como pueden ser las de Dolce y Gabbana, DKNY, Van Heusen, Ebel o Dsquared2.
![]() |
![]() |
![]() |
No se lo que pensareis vosotros, pero a mi personalmente me encantan los tatuajes que ocupan casi todo el brazo, y mas todavía si se extienden un poco sobre el pecho, si, puede que sea una especie de fetiche extraño, pero a mi me ponen un montón, por lo que podréis imaginar la opinión que tengo sobre este magnífico mancebo.
¿La compartís vosotros? Puede que si, puede que no, para gustos están los colores ¿no?
Y eso que el que lleva nuestro primo Nicolás, no me resulta excesivamente chulo.
¡¡ GO TO THE GALLERY OF NICHOLAS LEMONS !!






















Escrito
el
Sábado, Mayo 24th, 2008 a las 12:01 am en

Embriaguez del desierto
por Oscar Portela
Carne desocultada y amanecida siempre.
Carne refugio del áspid y la alucema.
Carne donde despierta el sol y se posan
Las sombras sobre el día anterior al día
En que el desierto vio por vez primera
Sin nostalgia ninguna rodar sobre el cilicio
La negra sombra del insecto primero.
Carne portadora de la carta robada.
Carne sin destinatario ni remitos del cielo.
Carne sin húmeros ni nombres.
Solo cilicio dorado sobre la ardida piel y
El escozor del sol, “la sed”, “la sed”, que se
Exalta en la primér pulsión que conduce
Hacia el dátil y el oasis tan solitario como
Esta carne sin nombre y sin origen, aún sin
Cuerpo y órganos donde posar mirada, buscar
Refugio, ser colonia portadora de territorios
Que pidan ser colonizados por los gérmenes
Portadores de vida – el rayo- los elementos todos
Que ahora vienen hacia el dominio de la nada
Y hacen aquí su labrantío.
¡Oh carne, tierra sin nombre, desierto sin posada!
Inocencia de lo que no tiene antes ni después
Y eternamente se repite en la palabra
Que tú pones en mí, siembras en mí, oh principio
Generador de vida, belleza y fuerza,
Sin otra esfera rotatoria que hacerme tuyo
Y como el sol antes del sol y hacernos mutuamente
Desde un principio sin principio
Destinados al goce y la locura,
Destrozándonos en la afirmación
De la eterna metamorfosis de lo mismo.
Mis cenizas serán el alimento de los cuerpos
Que nuevas carnes roten y vida y muerte
Serán las aleteias del instante perfecto
Sin nostalgias de purezas profanas.
Tu piel cubierta de cilicio y de oro, tu misma
Piel dorada es la del dios que muere y solo indica
El camino de la vuelta a la gracia de la inocencia
Del devenir que fluye como fluyo desde tus brazos
Hacia el cenit de destilada sangre.
Y olvidado de todo en la anamnesis
De saberme escandido hago de toda carne
Hoja donde grabar los éxtasis de un Eterno
Retorno pues que soy el trabajo de tus días
Nícholas Lemons alabanza de lo que no
Será perdido y dios humanizado por las gracias
Que presiden los ciclos y gestaciones todas
Del juego del azar que recomienza
Cuando tú me devuelves el Ápeirón que estalla
En el cincel de oro de buriló tu cuerpo
Para hacer de mi carne un Jardín de Delicias,
Y ver crecer un niño solar del torso en el cual
Duerme ciego al horror de todo
La inocencia del mundo que tú llevas contigo.
Oscar Portela
Corrientes- Argentina
28 de octubre del 2008
Martes 28 Octubre, 2008 a las 07:11LOS OJOS QUE DESDE MI TE AMAN,
POEMA DE OSCAR PORTELA
Me miras. Y desde ti me veo. Soy yo otra vez.
En el azul profundo de mar de tu mirada caben
Todos los cielos. Me miras. Estoy aquí. Soy un
Viento. Soy índigo. Solo para mi mismo esta fluyendo
Mi vida como un río mirado y visto.
Soy esta apuesta. Y te contemplo. ¿De lo contrario
Como me miraría yo en tus ojos?. ¡Helas!
No tienes tiempos. Y tiene el tiempo alas. El orden es.
Y responsable soy de ese llamado al que contesto
Sin misterio ninguno. Vuelvo a ser yo y espero.
Somos hijos de Adán. Somos su sombra y su retorno todo.
¿Que me lleva hacia ti sino el deseo? Sube desde tu boca
Astral un tiempo que se abre como dulce durazno
Y sangra mi alma en tu nostalgia pura
De otra patria lejana.
¿Que me dicen tus ojos,tu mirada? ¿De que secretos sellos
Demoníacos preservados por las semillas
De otras tierras me dictan éstos arrobos y estas danzas?
Tu frente el mar, el mar sobre esos ojos sin olas y sereno.
Y en cuadratura exacta la barbilla de lo que fuera fauno
Y es mortal ahora. Hijo de un ángel desamparado y triste.
Agrio sabor de un silbo vulnerado por la envidia de Apolo
Ya vencido por Marcias. Hay fuegos y lamentos en tus ojos Nicholas.
El secreto sellado en una urna egea clama por ser colmado.
Y el eco de tu llamado vibra sobre tus puros pómulos.
Oratorio donde se deposita un beso.
Todo tu rostro es un llamado en sombras.
Y yo respondo con cánticos profanos. Solo tendrías que adelantar
La mano y el viento de ser en abundancia
Derramaría todo.
Me miras y devuelves a mí constantemente. A lo que fui
Y a lo que soy de nuevo.
Un mensajero solo. El servidor de un Dios ya desterrado
Que espera del mortal su guarida segura.
Su aposento y su cuna. El reposo final en ésta tierra.
Miércoles 19 Noviembre, 2008 a las 15:31AMOR Y MUERTE
O LAS LAGRIMAS DE EROS
poema de Oscar Portela
A BARRY CARTER
Ven a mí ahora, así se hará justicia.
Pues si antes de tiempo te nombré,
y respiré tu aire en la amapola y en tus
muslos más blancos que el deseo ahora
solo en sueños tomas mi voz y hablas.
Dices, dictas los latidos del corazón
cansado, arrebujado en tu memoria.
Y me sostienes con tus suaves manos y
con el viento de los sonidos que penetran
Hasta el vientre del sexo. Junco
arremejido por la tempestad del tiempo.
Y yo entregado a ti y a las impunes
redomas del placer que así se pagan,
con soledad y llanto, con vacío
y triste orfandad de un alma que no
tiene otra morada que mirarte a los
ojos y saber que en esos calmos lagos
ya vacíos están todos mis muertos.
Las llagas que ningún Dios puso en mí
Sino el ansia de Icaro y ser más.
Aún más y contenerlo todo.
Sucedió en un instante. Los espejismos
bebidos lo confirman y penetran
en mí como cuchillas y el agua dulce
se torna amarga entre mis labios.
¡Ah poseído por el amor que mata!
Por la muerte que ama en mí
más que la nada pues es preferible
a no querer “querer la nada”,
la ciega muerte que ríe hoy
de aquellos cuerpos que entrelazados
formaban la eternidad de un tiempo
que se deslíe tempranamente ahora
pues ya no espero.
Pues ya no espero los milagros de la suerte
que son solo palmeras sin dátiles ni hojas
deste desierto ensombrecido
cuando aún mi sombra se proyecta en el otro
y busca amparo en unos dulces
labios que solo son prisiones, sombras
del pasajero de la nada, proyecciones
del pájaro de la ausencia que aún
canta en los sueños, que aún dice en
los sueños, amor que matas
culmínate en mis horas.
Haz de mí tu renuncia y renuncia a mí
como en la cruz tú renunciaste a ese Otro
que soy también en medio de tinieblas
ahora, mientras canta en el cielo el astro
que en la noche luce y santifica con ansiosas esperas
y entre dulces aromas el alma condenada.
Está es la hora: cumplamos el destino
Domingo 14 Junio, 2009 a las 07:10Que la palabra anuncia.
JED HILL HIJO DE ZEUS Y AMANTE
POEMA DE OSCAR PORTELA
JED HILL UN HIJO DE ZEUS
poema de Oscar Portela
Jed, no es Apolo no, el que sembró su semen
Martes 16 Junio, 2009 a las 09:31en las islas Egeas para que nazcas tu,
hijo de Zeus y envidiado por el Olimpo entero.
Así tu reino – construido por porfido y con sangre -
es el de todo súbdito que ama el vasallaje
del amor, al que rendidos – prosternados,
uncen la savia de sus vidas: dese modo
tu padre olímpico creó tu cuerpo de titan para
que nunca mueras y des el pan y el vino a quien lo necesita.
¡Ah, que bello eres señor mío! ¡Zagreus!… ¡Zagreus!
¡Más dulce que la miel de las colmenas de Palmira
en donde rinden culto a tu hermosura-
y es tu abraso de amor el liquido que llevas
para que brote de la tierra
simiente clara de otra raza de reyes.
¡Ay, si por instantes tu eternidad penetrase
en mi cuerpo, leve me elevaría hacia los cielos,
y besaría la ingle de donde brota
el tallo que florece fulgente como flama
para que nadie muera, pues traes la eternidad
en él, tu sembrador de la ambrosia!
Y yo, como custodio del templo en el que
finges dormir, vivo por siglos
para que la luz de tus transformaciones
no se apague y como el rayo que te engendró
cruce los tiempos hacia el retorno- y lance
la flecha de la felicidad perfecta,
encarnada en la divinidad de carne y hueso
y metamorfoseado en otros que son tu mísmo,
Jed Hill, oh semidiós y amante.
Ahora Jed, ayer Heracles y en otros
tiempos otro pero el mismo.
Nadie blasfeme en el templo del más bello
titan el cual jamás demora su llegada al puerto
de la humana esperanza.
Yecto y rendido antes tus plantas
beso tus piernas que son columnas jónicas,
y asciendo hacia la inagotable fuente de tu sexo-
besando con ardor tus labios fuentes-
- buscando tú desnudo torso como coraza donde guardar
fragilidad y hastío.
Soy tuyo Jed. Otro súbdito más
que adora a Pan y sabe en su corazón quien eres-
la multiplicidad de dioses escondidos tras de todas
las cosas deste mundo. OSCAR PORTELA
Soñando con Aarón Loftin
poema de Oscar Portela
Y si mañana el ominoso cuervo en mi ventana
Jueves 13 Agosto, 2009 a las 09:32La oración pronunciara, nunca más. Ay, no tendré
Ya lagrimas para llorar por mí sobre este cuerpo
Aún caliente, vacía habitación no suficientemente
Amada por mi mísmo y olvidada y lacrada por las
Memorias que ocultas en el ambivalente espacio
Del olvido: pues de mi mismo – de lo que fui –
Olvidado pervivo como la sombra de una sombra,
Y ya mi corazón no se ilumina con la luz del
Relámpago, ni el trueno hace temblar mi corazón,
Ni las lluvias y el viento se hacen conmigo como
Las furias que fueron en la edad de la sangre y el
Eros, que ponían paisajes ante mis ojos mientras
Ardía la sangre en el caldero de las brujas y solo
En los sueños caía en los precipicios de la pasión
O volaba hacia ti mientras ardían las arterias y
La muerte era vida y mas vida cuando lo imaginado
Apenas de mi se apoderaba, con la fuerza de una
Magia implacable y yo, solo a veces, correspondía
Jugando con el arcano de la vida, medroso, Ay,
Pués solo ahora fustigo con imágenes el pecado de no
Haber sido feliz por temor quizá a la moneda falsa,
Pero cuando contemplo tú cuerpo desnudo bajo
La lluvia, la exultación de la temida música y borro
Con la imaginería de mis manos los olvidos presentes
En el desnudo abismo de la belleza que se yergue como
Promesa de una felicidad eterna, se que “cometí el peor
De los pecados, no ser feliz”. Y en esta soledad
Contemplo como un Dios dispuso de las medidas
Áureas para que los poetas las cantemos y nos
Entreguemos al destierro del amor sin otro destino
Que ser unos ¡el sueño- el sueño eterno que no terminará
Jamás aunque de delicias esté hecha la noche
En el que todo pacto será sellado con la sangre
De las bocas humedecidas por las tormentas
Del deseo. ¿O eres la burla del mortal condenado
A tormentos y tu la ardiente hoguera que purifica
Los pecados con el ahogo del no más, Aarón Loftin?
Tan bello tu que ningún Praxisteles te imaginó en sus
Duras batallas con las formas.¿Que hechiceros
Dibujaron las formas que hacen música al bajar
De tus hombros a tu fina cintura? ¿Y tus manos capaces
De bendecir al mundo tomándolo entre ellas?
Tus caderas son las rutas de remotas estrellas y
Hacia ti, hacia tu carne de cordero y demonio, viajan las estrellan.
Todos los adjetivos del idioma y el deseo, el deseo
De pronunciarte Aarón, mientras mi boca sigue la
Fina linea de tus dulces caderas no existen ya. Un espejismo eres
Que hiere y que redime: un Dios viviente que nos
Recuerda que la vida en solo una promesa no cumplida.
Mientras te miro, el asombro sembrado de deseos
Convierte en ofertorio nuestra pasión sin límites:
Eres el Dios que da, la potestad que otorga y que perdona.
Beso tus pies, tus piernas, subo con infinito celo
Las escaleras de la blanca espuma de tu piel hasta
Tu púber sexo y continuo hasta el plexo donde las
Lanzas se estrellaban sin mancillar tu carne, hasta
Llegar a la fuente sagrada de tu boca, y aquí la eternidad
Es flor de Loto, hasta llegar hasta tu frente, frontispicio
De un templo coronado de rizos, Oh fontana
De que mana toda gracia, toda belleza que es sello
De eternidad y aurora que nos promete entre gemido y
Gozo la eternidad de ser nuevamente formas leudadas
Por Deseos en los que no habrá pecados, porque el mas vivir
Ceñido a tu cintura es redención de todo cuando tu
Con tus manos acaricias mi cuerpo y soy nuevamente
La estrella que tenia en las manos y la plegaria absorta
De ser mientras el agua me transforma y ya no se quien
Soy sino un grito, un espasmo, y giro sobre mi
Bendiciendo tu cuerpo en los espejos de tus ojos.
“Embriaguez del Desierto” está inspirado en uno de los hombres mas bellos del mundo: Nicky Lemons: su piel dorada como el oro y el silicio causa la embriaguez de los desiertos en donde se desocultan solo los oasis de los deseos y los dátiles que encierran la perfección de su cuerpo y de su rostro: un hombre único: Oscar Portela
Jueves 13 Agosto, 2009 a las 09:37